El Gobierno nacional oficializó un aumento salarial para los miembros de la Fuerza Pública mediante el Decreto 0384 de 2026, firmado por el presidente Gustavo Petro el pasado 7 de abril. La medida contempla incrementos diferenciados que benefician especialmente a los rangos más bajos, en un intento por corregir distorsiones generadas tras el significativo aumento del salario mínimo este año.

El decreto establece un incremento general del 7% para oficiales y suboficiales de mayor rango, mientras que soldados profesionales y cabos recibirán aumentos superiores al 20%. Según explicó el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, el objetivo es restablecer la jerarquía salarial y mejorar las condiciones económicas de la base de la institución.

De acuerdo con las cifras oficiales, los nuevos salarios base mensuales para 2026 —con efecto retroactivo desde el 1 de enero— quedan así: el soldado profesional devengará $2.451.267, lo que representa un incremento del 23%; el cabo tercero recibirá $2.482.834 (+25,6%); el cabo segundo, $2.514.404 (+23,2%); el cabo primero, $2.530.189 (+20,2%); y el sargento segundo alcanzará los $2.545.974, con un aumento del 11,9%.

La decisión responde al impacto del alza del salario mínimo en 2026, que rondó el 23%, generando en algunos casos una inversión en la escala salarial dentro de la Fuerza Pública. Con este ajuste, el Ejecutivo busca corregir esas inconsistencias y fortalecer la equidad interna.

“El Gobierno le cumple a quienes protegen a Colombia”, señaló el ministro Sánchez, al destacar que la medida busca dignificar la labor de los uniformados y mejorar su bienestar. El decreto también fue suscrito por el Ministerio de Hacienda y el Departamento Administrativo de la Función Pública.

Sin embargo, el anuncio no ha estado exento de críticas. Algunos sectores consideran insuficiente el aumento del 7% para los rangos superiores frente al costo de vida, mientras que otros analistas califican la medida como una decisión con tintes políticos en un contexto electoral.

Cabe recordar que los salarios base de los uniformados se complementan con primas, subsidios y otros beneficios, lo que incrementa su ingreso total. Aun así, expertos advierten que el impacto real del ajuste dependerá del comportamiento de la inflación y del costo de vida durante el año.

Con este decreto, el Gobierno busca cerrar el debate sobre las brechas salariales internas y fortalecer la moral institucional. En las filas de la Fuerza Pública, se espera que la medida contribuya a mejorar la retención de personal y el desempeño operativo en el país.